viernes, 25 de julio de 2014

¿Por qué muchas empresas no valoran lo que les aporta la informática?

El título de este artículo viene a cuento de varias experiencias que hemos vivido con clientes en los últimos meses. Vamos viendo que las empresas van cambiando su percepción de la situación actual y van abriendo, aunque tímidamente, el grifo de las inversiones. Cuando cualquier empresa se plantea una mejora en sus herramientas informáticas, por supuesto el precio es un factor importante, pero no debería ser el más importante.
Cualquier herramienta informática puede aportar al funcionamiento de la empresa un valor añadido que le puede permitir dar un salto de calidad en muchas áreas: gestión, atención al cliente, eficiencia del tiempo… y esto no aparece en los números de la operación.
Hay empresas que estos aspectos los tienen claros y los valoran; no se quedan exclusivamente en las cifras del presupuesto. Pero otras muchas no son capaces de ver más allá del precio y es una pena porque están renunciando a herramientas que les permitirían dar un salto cualitativo en su forma de trabajo y de verdad que algunas lo están pidiendo a gritos (aunque nadie dentro de la empresa escuche esos gritos).
Con nuestra solución de Voz sobre IP lo hemos visto unas cuantas veces. Hacemos a la empresa un estudio de lo que se va ahorrar en telefonía eliminando líneas y utilizando operadores de VoIP por Internet, y también le explicamos las ventajas tecnológicas que va a conseguir: facilidad en la localización de personas, integración con sus programas, mejor atención al cliente, posibilidad de grabación de llamadas, operadora virtual con múltiples reglas por extensión, horarios, número de origen, número llamado, multiconferencia, videoconferencia, estadísticas de tiempos de uso por departamento o cliente, incorporación de nuevas prestaciones cada pocos meses, etc, etc…
Sin embargo, algunos clientes sólo se quedan con el precio, hablan con su operadora de toda la vida y logran que les rebaje su consumo telefónico hasta igualar el que lograrían utilizando VoIP. Y a cambio de casarse con su operadora actual por un ahorro a corto plazo, renuncian a ventajas tecnológicas que mejorarían radicalmente su forma de trabajo.
Hagamos un símil en el mundo de los coches:
Tienes un coche que consume 8 litros a los 100 km. Te ofrecen un modelo de última generación con interesantes novedades: alerta de cambio de carril, visor nocturno, frenada de emergencia, completo equipamiento multimedia, comunicaciones integradas, GPS y todas las virguerías que llevan hoy en día los coches de última generación, y además consume sólo 3 litros a los 100 km.
Hablas con tu concesionario y te ofrecen colocarte un aparatito que hace que tu coche actual consuma también 3 litros a los 100 km.
¿Tú que harías? ¿Te cambiarías de coche por una muy reducida cuota mensual o seguirías con tu coche de hace unos cuantos años renunciando a toda la tecnología disponible que va a hacer que tus viajes sean mucho más cómodos?

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